Leandro Pacheco Lillo On sábado, 29 de mayo de 2010 At 16:20
Padres y Maestros
Escrito por: Mariano del Castillo y Carmen Magaña

En el presente artículo queremos hacer una reflexión sobre aquellos aspectos que marcan la relación entre padres y maestros - familia y escuela - en la difícil tarea que a ambos les concierne: la educación de los hijos.

Un rápido análisis nos permite afirmar que, hace unos pocos años, las familias contaban con elementos de solidez propios muy superiores a los actuales: tenían unas con, Ficciones más profundas, mayor estabilidad, menor estrés, más miembros y mayores oportunidades de interacción entre ellos, etc.

En la actualidad, las familias, a pesar de sus mejores niveles de formación y educación, están más afectadas por influencias sociales negativas propias de la sociedad occidental y son más débiles en su estructura, encontrándose inmersas, en muchos casos, en problemas reales que afectan a su estabilidad. Carencia de ideales claros de vida, dificultades de convivencia o ruptura del matrimonio, etc. Esas familias necesitan más que nunca ayuda en su acción educativa profunda, y deben encontrar colaboración en el ámbito escolar, dentro de un marco de confianza.

La peculiar relación existente entre escuela y familia, exige de ellas una exquisita coordinación. Del mismo modo, la necesidad de personalización para una verdadera formación, y la reciprocidad de la relación establecida, solicitan crecientes grados de participación y comunicación entre ambas instituciones.


Una Relación de Confianza
Padres y Maestros

Son los padres quienes gozan de esa relación de intimidad única que exclusivamente se da en el seno de una familia y que permite todo tipo de interrelaciones personales: de afecto, ayuda, orientación, soporte, etc., que influyen y modifican los comportamientos de todos sus miembros. Suele decirse que en una familia todos educan y son educados.

Son, asimismo, los padres quienes están en mejores condiciones, a causa de su cariño desinteresado, de conseguir el crecimiento en autonomía de sus hijos y, por tanto, la madurez: un crecimiento en libertad y responsabilidad que solamente es posible, de manera armónica, cuando la familia soporta las decisiones personales, con su mezcla de aciertos y errores.


Características de la relación Familia-Escuela

El principio de subsidiariedad es el que marca esta relación. Es la familia quien tiene el derecho-deber de la educación.
· Son los padres quienes tienen la posibilidad de decidir acerca de las cuestiones esenciales: más, a medida que los hijos son menores.
· Son los padres quienes eligen el centro educativo, sobre todo en las etapas de Educación Primaria y Secundaria. Ayudan a los hijos también a elegir los amigos al situarles en determinados contextos sociales, donde se entablan las relaciones de amistad.
· Son los padres quienes, como consecuencia de su estilo de vida, relaciones, conversaciones, juicios, etc., van creando una cultura familiar que es clave en todo el proceso de maduración de la persona, de tal manera que muchos de los referentes en la toma de decisiones de las personas adultas se basan en actitudes y valores adquiridos en los primeros años de vida.

Y es al elegir la escuela cuando la hacen partícipe de sus deseos, ideales, valores y objetivos educativos, aunque con frecuencia no los tengan ellos mismos suficientemente definidos o explicitados.

Establecen los padres con la escuela una particular relación de confianza, mediante la cual delegan autoridad, funciones, objetivos familiares, etc., en la institución a la que confían sus hijos. La relación que se entabla entre familia y escuela es tan peculiar que sólo cabe situarla en el marco de la confianza- es la escuela, como parte de la familia, una prolongación suya, adquiriendo así su pleno sentido.

Esa relación de confianza es la que determina, matiza y da forma al binomio familia - escuela, que debe estar marcado por una actitud de responsabilidad compartida y complementaria en la tarea de educar a los hijos. Ello implica una verdadera relación de comunicación donde padres y maestros establezcan una vía abierta de información, de orientación, sobre la educación de los hijos, constructiva y exenta de tensiones por el papel que cada uno de ellos desempeña.

En este sentido, la familia debe tener una actitud activa y participativa, más allá de las aportaciones puntuales de información sobre los hijos, en la medida que lo requieran los maestros: esto es, trabajar conjuntamente en la orientación de la persona en orden a un proyecto común de educación.

Si no se produce ese acuerdo previo sobre cómo y para qué queremos educar a nuestros hijos, la disfuncionalidad en la relación padres-maestros y en el mismo proceso educativo, estará asegurada. Una escuela no puede limitar su actividad a los campos que sean de su exclusivo interés, sin atender a las necesidades de la familia. Esa peculiar relación de confianza-servicio es característica de la escuela, particularmente en los niveles de Primaria y Secundaria.












Análisis

Este articulo muestra la responsabilidad sobre el educando, la cual recae directa y proporcionalmente en maestros y padres.
Se hace una pequeña afirmación en la cual denota como poco a poco los cimientos de la educación familiar se han ido derrumbando, los padres se preocupan menos de los intereses del infante, la familia pasa menos tiempo unida, es casi una moda el que los hijos desobedezcan y no respeten a los padres. La familia está más propensa a ser influenciada por problemas exógenos.
“Algo tan común como era sentarse en familia a la hora del té, ahora parece mas bien una meta.” (Profesor Luís Espinoza)

Esto es lo que hace tan importante esta relación de colaboración entre escuela y familia. Ambas deben ayudar en la formación del alumno, tanto particular (Así en la familia como en la institución, independientemente) como establecidamente (Las dos en cooperación). La familia debe formar al alumno enseñando responsabilidad y autonomía, en pocas palabras madurez, y los maestros deben enseñar contenidos y ser un ejemplo de valores para el educando.

Se detallan las características de esta relación familia-colegio y al decir familia-colegio me refiero a que es primero la familia que tiene la inicial responsabilidad, y aquí se presenta la relación de confianza que se funda entre padres y colegio, ya que son los primeros los que pueden decidir que institución elegir para el estudiante, son estos quienes inculcan a sus hijos, les crían y poseen una intimidad única con ellos. Y al elegir la institución los padres eligen sobre que valores quieren que sus hijos se eduquen, ellos dan la confianza al establecimiento para la crianza de sus hijos, lo cual no es para nada menor, dejar a un hijo formarse en manos de otras personas a mi parecer debe ser una de las cosas mas difíciles de hacer, por esto es que la relación familia-establecimiento debe ser de una confianza total. Por ello es que se señala que el colegio pasa a ser una prolongación de la familia. Y esta es una frase que todos alguna vez habrán escuchado:
“Los profesores son como segundos padres, y el establecimiento un segundo hogar”

En el colegio los profesores tienen la faena de conocer al alumno y enseñarle contenido, moral, etc, pasando a desarrollar una tarea casi paternal y es en el colegio (Educación primaria y secundaria mas principalmente) donde de hecho el/la joven convive con iguales, es donde crean los más importantes lazos, de amistad, afectividad, etc. Es el colegio donde empiezan a desarrollar su desenvolvimiento social, en síntesis, es como una gran familia más.
En mi caso ocurrió de la manera en que se plantea, los profesores de mi liceo se preocupaban mucho de cada colegial en particular, intentaban saber los intereses de cada alumno e intentar guiarlos de la mejor manera posible, como si de hecho fueran verdaderos padres. Las reuniones de apoderados eran obligatorias logrando que los padres se involucraran más en la educación de sus hijos, haciéndoseles participes, no solo informando acerca de notas, sino emplazando la formación también al hogar de los estudiantes, y algunas veces orientando también a los padres para que este propósito se cumpliese.

Como conclusión puedo decir que la relación profesores-apoderados es casi tan importante como la del educador-educando, y debe ser nutrida para que pueda existir un acuerdo mutuo para la orientación del educando, ambas partes deben trabajar armoniosamente, pues su responsabilidad además de ser compartida es complementaria, debe haber una confianza de ambas partes, y así como la familia debe encargarse también de la educación del estudiante, el colegio no debe solo coartarse a los campos que les compete, sino también tener en cuenta las necesidades de la familia, lo que produce una relación de mutua confianza-servicio, lo que potencia al alumno en cuestión.


(padres y maestros en colaboracion!)

Fuentes

http://www.educrea.cl/

Leandro Pacheco Lillo On At 16:16
1.- Redactar un comentario y análisis del significado que deduce cada uno del texto
En su conjunto (análisis crítico) (puede ser entre media y una plana)


Don Manuel Bueno es un caso limite; un cura ateo preocupado de seguir los preceptos de la fe que no posee. Fue de verdad un mártir, en el texto aparece explícitamente que; “Don Manuel vivía y moría por su pueblo”, Lucerna era su monasterio, es por esto que mantuvo la paz de los aldeanos toda su vida, y se llevo a la tumba su secreto, por esa razón fue que su era vida activa y no contemplativa, quería de algún modo enmendarse con el pueblo y escapar de si mismo.
El tema del sacrificio es algo importante, dejarse de lado a uno mismo para el bien de otros. Si eso fuese quizás deberíamos cambiar la palabra santo por héroe, un valiente que dio su vida por los la de los demás, alguien que es un ejemplo para todos y que se mantuvo firme aun cuando creía que no podía resistir mas. Es decir el sentido de su vida es mantener intacta la felicidad ajena, haciendo que el pueblo estuviera contento de vivir.

Pero tampoco es tan correcto lo que hizo, si bien su intención era buena no la llevó a cabo de la mejor manera, fue como hacerse pasar como falso profeta, si bien creía en Dios no creía en varias de la cosas que el mismo profetizaba. Mirándolo del lado religioso, lo que hizo seria reconocido como un sacrilegio, si creía en Dios y Jesucristo, sabia que no podía dar falso testimonio, pero aun así lo hizo, es decir que a sabiendas fue en contra de lo que el creía, es decir hizo un acto hipócrita.
«Sigamos, pues, Lázaro, suicidándo­nos en nuestra obra y en nuestro pueblo, y que sueñe este su vida como el lago sueña el cielo».

También debe reconocerse el contexto de la historia, en donde los aldeanos eran gente ignorante, y pasa lo mismo en nuestra sociedad actual, donde toda la gente era contemplativa, si veían que el pueblo estaba prospero todos seguían sus vidas normalmente, se habituaban a las creencias, nadie reprochaba nada, es por eso que a Angelina y a Lázaro no se les pudo mentir, porque ellos no veían la imagen de su sociedad desde afuera sino que desde adentro y por eso indagaron mas acerca del asunto,

Yo tengo el mismo ideal de Don Manuel, quisiera que el mundo fuera un lugar donde se pudiera soñar, pero soñar despiertos, convertir la utopía en realidad, y no una fachada.
Si quieres mejorar la sociedad hazlo de manera autentica, aportando tu propio granito de arena. Esa es la forma mas legitima de hacerlo.



2.- Plantear 2 preguntas con sus respectivas respuestas.

Las preguntas deben ser de manera tal que lleven a un análisis de las ideas planteadas en el texto. No se trata de preguntas textuales. Una de las preguntas debe ser de aplicación.


1.- ¿Crees que la Iglesia en Chile cumple correctamente el rol de mediador para que los pueblos coexistan prósperamente, así como ocurre en Lucerna? Justifica:

Respuesta:
- La Iglesia hace varios siglos que esta pasando por dificultades, y mas ahora con la globalización, los jóvenes prefieres muchas otras actividades antes que ir a la Iglesia, no así en Valverde que era una aldea sencilla, donde el pueblo no era avanzado en tecnologías, las creencias y las tradiciones eran cosas que transcurrían de generación en generación, cosa que en Chile en la actualidad hemos perdido considerablemente, el pueblo era mucho mas creyente por lo que apetecían la inmortalidad después de la muerte y no se atrevían a contradecir o mentir a la entidad representativa de la Iglesia (Don Manuel).
En Chile (como en todo el mundo), además, la desmembración de la Iglesia en tantas doctrinas no dan cabida a las personas a decidirse, y enfocándome mas principalmente en los jóvenes quienes son los que atravesamos por este siglo tan globalizado. Pero podría hacer un paréntesis en las últimas décadas donde el Papa Juan Pablo II movilizó a millones de jóvenes en el mundo a escuchar el evangelio. Pero así y todo creo que la Iglesia no cumple aquel papel correctamente, más aun en estos días en que vemos tantas atrocidades de sacerdotes de la Iglesia Católica aquí en nuestro país.


2.- ¿A que se asocia la felicidad del pueblo? Explique

Respuesta:
- La felicidad de los aldeanos recaía en el martirio de Don Manuel, quien es el sostenedor de su gozo, pero es una relación de auto necesidad, Don Manuel también necesitaba mantener al pueblo feliz para no suicidarse. Es por eso también que su vida era activa, él huye de la vida contemplativa para no tener que contemplar su falta de fe

El martirio en silencio de Don Manuel, asocia la felicidad del pueblo con su inconsciencia. Pero Don Manuel no dice engañarles, sino que el pueblo ya de por si cree, ya sea por hábito o por religión, el solo les corrobora en su fé.
La santidad de Don Manuel es del tipo invertida, su martirio auto-redentor es ocultar al pueblo la verdad que es su sacerdote esta conciente de no tener fe y al mismo tiempo profetizarla. El carga el peso de su cruz, para no perturbar aquel pueblo sincero y sencillo.
«Yo estoy para hacer vivir a las almas de mis feligreses, para hacer­les felices, para hacerles que se sueñen inmortales y no para matarles».

El que se descubriera tal verdad seria sin duda, una gran tragedia, pues aquellos que en el confiaban, los aldeanos, sufrirían y perderían lo única cosa real que tenían: La verdad cristiana
« ¿La verdad? La verdad, Lázaro, es acaso algo terrible, algo intolerable, algo mortal; la gente sencilla no podría vivir con ella».